Itinerario Rosacruz
Los Rosacruces enseñan una filosofía de vida que es posible vivir aquí y ahora. Enseñan temas con una aplicación práctica para el mejoramiento de la vida de
cada uno de nosotros, y también para poder ayudar a otros a vivir mejor.
Todos nosotros poseemos un caudal inmenso de energías y de potencias que habitualmente desconocemos, pero que, si sabemos sacarlo a flote y aplicarlo debidamente, nos permitirá llevar una vida plena y digna de ser vivida, una vida llena de realizaciones:
1. En el plano físico, capacitándonos para encontrar nuestra verdadera vocación y nuestra misión en la vida.
2. En el mundo mental, aprovechando el inmenso potencial de la mente y liberándonos de tensiones, conceptos erróneos y enfermedades mentales que, de una forma sutil o violenta, nos privan de la paz interior.
3. Nos enseñan a conocernos a nosotros mismos, a ese gran desconocido que por estar tan cerca de nosotros, en nuestro interior es tan difícil de encontrar.
Esta filosofía de vida enseña, sobre todo, la fusión con los principios espirituales cósmicos, que capacitan a la persona para comprender el propósito de la Creación y poder sentir, así, la presencia permanente del Creador de todas las cosas, el Supremo Arquitecto del Universo, el Dios de nuestro corazón, que cada uno sentimos y comprendemos según nuestra capacidad.